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( 16 )1072-4 Cooperación entre ciudadanosEl desarrollo del cooperativismo en el sistema eléctrico constituye otro importante tema en la investigación sobre la transición energética y está, además, relacionado con el tema del cambio del sistema económico propuesto por Rifkin, ya que el cooperativismo es una forma de desarrollar el nuevo modelo eléctrico y económico.Las cooperativas eléctricas son un modelo empresarial en el cual los ciudadanos son copropietarios y participan en la generación y/o comercialización de electricidad. Sus actividades se basan en varios principios que las distinguen de las empresas tradicionales (REScoop 2015): La participación es voluntaria y abierta; los miembros controlan la cooperativa democráticamente; los miembros son copropietarios de la cooperativa; la cooperativa es independiente de otras organizaciones; la cooperativa, además de su función principal de producción y/o consumo, también proporciona educación, formación e información a sus miembros; la cooperativa mantiene relaciones de cooperación con otras cooperativas; y, la cooperativa se preocupa por la comunidad en la que opera. Estos principios implican que las cooperativas eléctricas realicen su actividad empresarial no con el objetivo de repartir dividendos entre los miembros, sino de proporcionarles electricidad producida con energías renovables a un precio ajustado a los costes reales de producción, y de avanzar hacia un modelo eléctrico basado en la cooperación entre ciudadanos y no en la competencia entre grandes empresas.Por otro lado, el tema del cooperativismo y el tema de la aceptación por parte de la comunidad local de nuevas instalaciones están también interrelacionados, porque las cooperativas eléctricas constituyen una forma de participación de la ciudadanía y las comunidades locales en la propiedad, las decisiones y los beneficios de los proyectos de generación, con lo cual realizarían la instalación de plantas de generación de forma que respetara el medio ambiente y la opinión local, y se favorecería su aceptación.Sin embargo, la investigación realizada sobre el cooperativismo en las energías renovables se ha basado básicamente en la descripción de la organización y las actividades de cooperativas concretas, adoleciendo de falta de teoría. Para hacer frente a esta carencia, proponemos adoptar aportaciones de la teoría del capital social. Según Bourdieu y Wacquant (1992: 14), el capital social consiste en “the sum of the resources, actual or virtual, that accrue to an individual or a group by virtue of possessing a durable network of more or less institutionalized relationships of mutual acquaintance and recognition” (citado en Ceci et al. 2019: 3). Así, el capital social consiste en los recursos de los que pueden hacer uso los individuos y las comunidades en virtud de las redes de contactos con otros individuos que poseen. Para que los individuos interconectados en una red sean capaces de cooperar combinando sus recursos, es necesario que en la red haya confianza entre los diferentes miembros basada en relaciones de reciprocidad (Svendsen y Svendsen 2009).La literatura sobre capital social establece que las redes que promueven la cooperación entre sus miembros pueden dividirse en dos tipos (Svendsen y Svendsen 2009). Por un lado, tenemos las “redes que unen”. Estas son redes que crean una unión muy fuerte entre miembros que tienen confianza entre ellos, son cerradas y es difícil entrar y salir de ellas, y su cooperación se orienta a promover los intereses particulares del grupo. Ejemplos de este tipo de redes son la familia, grupos de amigos íntimos, comunidades rurales, grupos religiosos, etc. Por otro lado, tenemos las denominadas “redes puente”. Estas unen personas de contextos sociales diferentes y se basan en una confianza generalizada que va más allá de los miembros de la red, son abiertas y promueven intereses de sectores de la sociedad amplios.Volviendo al caso de las energías renovables, una red de contactos que incluya individuos con conocimientos técnicos sobre energías renovables, sobre el sistema eléctrico, sobre la legislación que afecta a las instalaciones eléctricas, sobre gestión de empresas, sobre cooperativismo, y sobre las relaciones sociales de una comunidad local, posibilitaría a sus miembros para movilizar esos recursos para emprender proyectos cooperativos de generación. Pero, por otro lado, una comunidad local difícilmente dispondría de esos recursos necesarios para iniciar un proyecto de generación con energías renovables. Por ello, sería necesario que miembros de la comunidad participaran en redes puente que les conectaran, y posibilitaran la cooperación, con personas y organizaciones externas a la comunidad que posean esos recursos.La investigación sobre la transición energética deberá aclarar cómo y por qué se desarrollan proyectos cooperativos en diferentes sociedades, qué diferencias respecto de las empresas tradicionales presenta su forma de actuación en el mundo real, y cómo se puede promover la construcción de redes que incluyan los recursos necesarios para desarrollar los proyectos.

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